domingo, 21 de septiembre de 2008

Reencuentro con el sueño de Aomi

Me siento extraña, hace tiempo no tenía esperanza de conocer en este mundo oscuro y cruel a alguien como Manuel. La verdad desde que llegue a España no he tenido vida, solo cada día espero que se termine esta pesadilla… Manuel me ha hecho recordar el porque estoy aquí, por mi sueño de ser una artista. En este momento empiezo a recordar lo feliz que me sentía al pintar en África los colores que se hacían presentes en mi vida, el atardecer, ver el sol como se perdía en la inmensidad del horizonte, logrando que el rojo intenso y el amarillo se conjugaran, para así mostrarle un hermoso espectáculo a mis ojos, en donde simbolizaba la libertad de la naturaleza el producir sus propios matices… Pero ahora, todo esto sólo hace parte mis recuerdos.

Estos colores han tomado un nuevo significado en mi vida, ahora me acompañan también en mi infierno, siempre uso unos zapatos rojos que simbolizan para mi los pasos de crueldad y de rabia, al mismo tiempo me conectan con mi pasado en África.
El amarillo que se hace presente en esta ciudad de Madrid, representado por la luces de la calle, ha cobrado así otro valor en mi mente, ya que contrasta con la oscuridad de la noche y los grandes edificios de esta ciudad, que encierra sus propios demonios.

1 comentario:

azulquitapenas dijo...

Está muy bien escrito esto, tiene una atmósfera súper bien lograda con la descripción del color.